jueves, 17 de diciembre de 2009

(9) Los entornos virtuales de aprendizaje como instrumento de mediación.

La actividad humana no está limitada a la simple respuesta o reflejo frente a un estímulo, sino que implica una transformación regulada a partir de los instrumentos -simbólicos y físicos- que la cultura proporciona al sujeto en interacción. Estos instrumentos tienen la particularidad de mediar la relación del sujeto con el mundo, con los hombres y consigo mismo.
La presencia de la actividad instrumental en la cognición es fundamental. Para la concepción sociocultural no existe desarrollo de los procesos mentales superiores sin la presencia de la actividad instrumental.
La cultura forma parte de la mente, la cual nos aporta la caja de herramientas con la que construimos no sólo nuestros mundos sino nuestras propias concepciones de nosotros. El proceso por el cual añadimos un componente de transformación o una nueva forma de organizar nuestra cognición, es posible en virtud de los instrumentos de mediación.
Pero, concretamente ¿cómo son y cómo actúan esos instrumentos? En la mediación instrumental se pueden identificar, por lo menos dos formas instrumentales de mediación: las herramientas y los signos; cada una orienta la actividad en un sentido. La diferencia esencial entre signo y herramienta, es la de servir de conductor de la influencia humana en el objeto de la actividad; se halla externamente orientada y debe acarrear cambios en los objetos. Es un medio a través del cual la actividad humana externa aspira a dominar y triunfar sobre la naturaleza. Por otro lado, el signo no cambia absolutamente en nada en el objeto de una operación psicológica. Así pues, se trata de un medio de actividad interna que aspira a dominarse a sí mismo; el signo está internamente orientado.
En conclusión, se puede ver al signo (como puede ser el lenguaje, los sistemas de numeración, los sistemas de lecto-escritura, sistemas convencionales legales, una estructura hipertextual, etcétera) y a la herramienta (dígase un hacha, un puente, un satélite, un ordenador, etcétera) como dos líneas de influencia precisas, pero a su vez, complementarias, ya que participan en un mismo proceso de conformación del sujeto.
Suárez Guerrero, C. (2003). Los entornos virtuales de aprendizaje como instrumento de mediación.Teoría de la educación, (4).Recuperado Diciembre 15, 2009, dehttp://campus.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_04/n4_art_suarez.htm

No hay comentarios: